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La Crisis Económica del 2008 (y sucesivos).
Recetas para salir de ella.

LA GRAVEDAD DE LA CRISIS

Este escrito se redacta el 1 de marzo de 2009, bastantes meses después de haberle visto las orejas al lobo. Algunos ya las vieron de lejos y decían que no era el lobo, otros más cortos de vista o bien por motivos interesados, les estaba mordiendo los zapatos y aun decían que era un perrito que solo quería jugar. En estos momentos a nivel mundial ya nadie discute si hay o no hay crisis, sino que el debate está en su gravedad y duración.

Bien, pero los ciudadanos de a pie, no nos habríamos de preocupar por una crisis mundial, porque hay unos señores, muy honrados ellos, que nos guardan el dinero en unas grandes cajas fuertes y que nos lo devolverán tan pronto como nos haga falta, porque para eso hemos estado ahorrando,  ¿no?

Sí, sí,... Los bancos que habrían de tener el dinero que les hemos dejado para que nos lo guarden, dicen que sí, que lo tienen, pero que no se lo pidamos porque unos lo tienen trabajando para sacar buenos beneficios y no es cuestión de que les chafemos el plan y los otros (por suerte, son pocos) ni tan siquiera lo tienen porque lo han dejado a las inmobiliarias que no venden ni un piso o lo han perdido jugándoselo en bolsa o en operaciones de dudosa legalidad.

Si vamos a pedir un préstamo o una hipoteca, después de mirarnos con lupa, los bancos solo concederán el dinero a aquellos con suficientes avales como para no necesitarlo. Por tanto, expresado muy esquemáticamente, el dinero no corre, no se gasta, no se venden productos, aumentan los stocks de las fábricas y éstas, como no les salen las cuentas, despiden a los trabajadores o sencillamente cierran las puertas. Los parados se quedan sin dinero y se cierra un circulo pernicioso que perjudica a todos sin excepción.

Las inyecciones de dinero a los bancos, que están haciendo los gobiernos de todo el mundo y que se están aplicando para intentar romper este círculo, de momento no surten efecto, ya que el sistema económico está tan "perforado", que es igual que tratar un herido de balas, con transfusiones, sin entretenerse antes en buscar los agujeros, sacar las balas y coserlos.

Algunos, que lo ven todo de color de rosa, dicen que esto es una situación coyuntural y que saldremos de ella en pocos meses. Otros, en tonos apocalípticos, anuncian el hundimiento del sistema capitalista y poco menos que el fin del mundo.

Ni una cosa ni la otra. Si nos alejamos de las visiones interesadas, que las hay a uno y otro extremo, veremos que la situación ES MUY GRAVE, que el sistema capitalista está tocado, pero si se salvo de la crisis del 1929, como no será capaz de salir de ésta.

Eso sí, como que el mundo hoy día está globalizado, no será cosa de pocos meses y nos habremos de apretar todos el cinturón (otra vez más !!!).

No entraremos ahora en si la culpa la tienen los bancos o las inmobiliarias por avariciosos, o las empresas por despedir a la gente, o los gobiernos por esconder la cabeza bajo las alas, o todos un poco, porque hasta hace poco a la gran mayoría ya le iba bien tal como estaba todo y nadie hacia ningún caso de aquellos que decían, que esto no se aguantaba por ningún sitio y que reventaría. El caso es que tenemos aquí LA CRISIS aposentada, y bueno, habremos de librarnos de ella, porque no esperemos que nos vengan a quitar el problema de encima, los poderosos, que bastante tendrán para librarse ellos. Dejemos para los que tienen la batuta del concierto económico, que dirijan las planificaciones a medio y largo plazo, esperando por el bien de todos el máximo acierto y nosotros dediquémonos al día a día de planificar como llegar a final de mes.

Por tanto, hacemos aquí una DECLARACIÓN DE OPTIMISMO EN EL FUTURO y nos disponemos a afrontar la CRISIS con una serie de RECETAS a nivel personal:

 

RECETAS DE USO PERSONAL PARA LA CRISIS

Es necesario prepararse para un cambio de chip mental. Evidentemente a todos no les afectará la crisis por igual, cada uno que se aplique la dosis correcta y al que le sobre el dinero que gaste con medida, que todo ayudará.

1ª.- No compres lo que no necesites. Se ha acabado el lujo. Basta ya de gastar dinero sin control. Planifica las compras. Ve al supermercado con la lista de lo que necesites y no te muevas de la lista. Comprueba los precios de productos equivalentes a los que necesites, en lugares diferentes. Encontrarás algunos más baratos en otras marcas.

2ª.- Recupera el máximo valor de todos los posibles ingresos. Reclama devoluciones y descuentos de impuestos, cuotas y recibos que te correspondan, según tu situación. Minimiza y alarga en lo posible el pago de impuestos y contribuciones.

3ª.- Si tienes una hipoteca, renegocia a la baja con tu banco o búscate otro. La hipoteca no es una sentencia judicial que se haya de ejecutar íntegramente, tal cual, (ni que la hubieras firmado con sangre). Haz números o que te ayude alguien que sepa. Generalmente, es más interesante pagar la penalización por cambiar. El ahorro que puedes conseguir al renegociar las cuotas, puede ser elevado, sobretodo ahora que ha bajado el euribor.

4ª.- El euribor continuará bajando. Aunque será difícil que consigas un préstamo o una hipoteca, si ya las tienes, la rebaja de las cuotas mensuales representará una ayuda para llegar a final de mes.

5ª.- Si aun así no te llega, renegocia un plan de pago con el banco. Haz números y asegúrale por escrito, como le pagarás. El banco siempre preferirá un plan de pago, de manera que aunque tarde acabe cobrando, que no que se haya de quedar con tu piso o tu coche y no lo pueda revender, para obtener dinero líquido.

6ª.- Se realista. Planifica tus gastos mensuales y prevé con que ingresos podrás contar. Comprueba lo que podrá pagar y lo que no. Avisa con tiempo a aquella aseguradora de que la cuota que te llega no la podrás pagar ahora, pero si el mes siguiente. (No te digo que los engañes, sino que justifiques con tiempo, los motivos y les propongas alternativas).

7ª.- Utiliza el transporte público o mejor, para cortos recorridos, la bicicleta. Camina, a veces pierdes más tiempo y dinero aparcando, que llegando a pie. Si utilizas el coche, reduce y mantén la velocidad, sin paradas y acelerones y así te durará más el combustible.

8ª.- Reduce en lo posible los consumos de los servicios de la vivienda: luz, agua, gas, teléfono. Vigila y recorta los consumos de servicios innecesarios en aparatos eléctricos y en consumo de agua. Regula el termostato del aire acondicionado o de la calefacción y ponte una ropa más adecuada. Sustituye todas las horas posibles la eléctrica, por la luz del sol que es gratis (todavía). Apaga el televisor y la pantalla del ordenador cuando no se utilice, y las luces de las habitaciones en que no haya nadie. Sustituye el baño por la ducha. No utilices las lavadoras a media carga, llénalas al máximo. Sustituye la secadora por el tendedero. Utiliza el teléfono solo para cosas importantes. Elimina los contratos que puedas sustituir: Puedes ir a la biblioteca más cercana para hacer la mayoría de las consultas por Internet, lo que te permitirá, si es necesario, dar de baja tu contrato de ADSL.

9ª.- Recicla: Cambia los hábitos para aprovechar todo al máximo. Repesca aquellos materiales o equipos que tienes aparcados en un rincón, en vez de comprar unos nuevos. No tires a la primera, tu ropa y zapatos, hazla durar y si puedes aprovecha aquella que ya habías aparcado para desechar. Pide a los amigos, compañeros o vecinos, materiales que necesites, libros, y útiles usados, que aun sirvan.

10ª.- Si después de hacer todas las restricciones posibles no llegas a final de mes, pide ayudas. Hay departamentos del ayuntamiento y otros organismos y ONGs que aportan ayudas económicas o materiales en función de cada caso y de la disponibilidad.

Estas son las propuestas de supervivencia económica, que te pueden servir durante un tiempo, pero la crisis puede ser más profunda y más larga de lo previsible. Si quieres encontrarte en buena posición de salida, para cuando todo vuelva a rodar normal, muévete, infórmate, fórmate, y presenta curriculums en las empresas que sigan adelante.

Suerte a todos.